 La organización no gubernamental “Intercambio Cultural Chile- Brasil”, integrada chilenos residentes en la ciudad brasileña de Sao Paulo, inició una fuerte campaña comunicacional para impedir la demolición de una casa de Temuco, en la que el Premio Nóbel de Literatura Pablo Neruda, vivió gran parte de su infancia y juventud. Cartas, correos electrónicos y todo de tipo de comunicación dirigido a las autoridades chilenas, no fueron en vano, ya que luego de un arduo trabajo, la inminente destrucción del inmueble se detuvo y de paso la Ministra de Cultura, Paulina Urrutia, envió una carta a dicha organización, anunciando gestiones para asegurar la conservación del inmueble. “Debo señalar a usted que la dirección Regional de la araucanía, ha comenzado a gestionar la carpeta con los antecedentes necesarios para dar inicio a la tramitación, ante en Consejo de Monumentos Nacionales, que permita declarar el inmueble como Monumento Nacional”, sostiene la misiva. Y concluye: “agradezco sinceramente la preocupación por la materia y tengan la tranquilidad que, acorde a nuestras posibilidades, procuraremos colaborar en la conservación y futura gestión del inmueble que Neruda habitara entre los años 1906 y 1923”. Sin duda, este esfuerzo demuestra y ratifica la importancia que ejerce la conservación del Patrimonio Nacional para todos los chilenos y, especialmente, para quienes un día dejaron su tierra natal en busca de mejores oportunidades más allá de las fronteras. |